Con este disco, uno de los mejores que abrían el año, Do Make Say Think devuelven, aunque sea fugazmente, el post-rock al panorama actual. No es que el género haya muerto; sólo esperaba a que los grandes volvieran, y con la necesidad de alguna nueva banda que aporte a este estilo lo que DMST y otros consiguen.
Aun con los parecidos musicales de la banda canadiense con otros como Tortoisse, DMST han logrado, a lo largo de sus cinco LPs, conformar su propio estilo, y este You, You’re a History in Rust, es la mejor muestra de ello. Como un compendio de sus propios álbumes, su quinto disco bebe de sus anteriores trabajos. No es de extrañar que tenga parecidos con su anterior Winter Hymn Country Hymn Secret Hymn, pero más allá de eso acaba utilizando recursos que veíamos en su primer disco, Do Make Say Think, o en su obra maestra Goodbye Enemy Airship the Landlord Is Dead. Pero no es un disco pseudo-recopilatorio, sino una evolución de todo ello. La grandeza que tenía Goodbye está pulida aquí; la inocencia del primer álbum se convierte en auténtica genialidad, y los vacíos de Hymn, donde faltaba una coherencia total al disco, un algo que uniera todas las canciones entre dos de las mejores del grupo (Fredericia y Hooray! Hooray! Hooray!), no es precisamente una falla en este nuevo trabajo.
El disco es casi perfecto de principio a fin, y digo casi porque The Universe!, quizá la más popular, está insertada de forma obligada, y no natural. Puede que este universo con signo de exclamación nos maraville en directo, pero su grabación de estudio no deja de ser el típico ejercicio que vemos en casi cualquier disco de post-rock.
Una de las novedades de DMST que vemos en You, You’re a History in Rust, son las dos canciones cantadas del disco, A With Living e In Mind. Por primera vez el grupo nos enseña cómo sería su música con voz, y continúa siendo alucinante. A With Living podría ser un perfecto single que catapultara la banda de no ser por el final, como si se obligaran a que no fuera una canción normal, que nos deja casi cinco minutos de calmadas melodías. Se podría editar, pero es uno de los mejores finales (si es que es un final; ocupa la mitad de la canción) de todo su repertorio.
In Mind, el cierre del disco, es, en parte, lo contrario, con una primera parte instrumental, acaba con la fuerza que ha guardado todo el disco detrás de ella, y con una voz perfecta plagada de ruido (ruido como música, claro), y un casi poema perfecto:
” when you die
you have to leave them behind
you should keep that in mind
and when you keep that in mind
you’ll find
a love as big as the sky”
Despiden así un disco lleno de colaboraciones, por ejemplo en sus voces principales (Tony Dekker, Alex Lukashevsky y la Akron/Family al completo, con quienes algunos miembros de DMST habían colaborado previamente).
Al igual que en Winter Hymn Country Hymn Secret Hymn, las mejores pistas del disco son la apertura y el cierre. Bound to Be That Way consigue maravillarte desde sus primeras notas, y cuando se despide la adoras. Pero, como ya he dicho, no son sólo esas canciones; son (casi) todas. La felicidad que irradia A Tender History in Rust, en sus carcajadas, silbidos y guitarras, la grandeza de You, You’re Awesome, o la fuerza de Executioner Blues.
You, You’re a History in Rust es otro de los mejores candidatos a ser disco del año, y seguramente el mejor disco de post-rock de los últimos dos años.
Bound to Be That Way / In Mind
Rupo

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