Boxer es una continuación lógica del anterior trabajo de The National, Alligator. La dirección de la banda se marca clara, puliendo las canciones y más tranquilos y seguros con ese estilo propio, pero sin ningún giro extraño. Es lo que cualquiera podría haberse esperado escuchando la trayectoria de la banda americana. Y no por ello es un mal disco.
Su cuarto álbum es más grandilocuente que los predecesores y a la vez más calmado. Matt Berninger continua con ese estilo similar a Mark Knopfler o Brad Roberts, e incluso se puede notar semejanzas en la música con los grupos de ambos (Dire Straits y Crash Test Dummies), sean influencias reales o ficticias. De esta forma, The National firman doce canciones que mezclan de forma casi perfecta una música bonita y una violencia escondida, poniendo los pelos de punta en algunos momentos.
De igual manera, las letras del disco mejoran la poesía simplona (y, aunque lo parezca, no es una crítica negativa), con algunos versos como “we’re half-awake in a fake empire”, con esa calma al cantarlo, pero con esa fuerza enorme que conlleva.
Las primeras canciones del disco están dominadas por la batería y el bajo, con un pequeño preludio de piano al principio de Fake Empire, que deja paso a buenos ritmos, relegando las guitarras a un segundo plano, para recuperar el protagonismo a partir de Green Gloves, siendo el resto, salvo Apartment Story y Guest Room, canciones de guitarras y donde casi desaparece la batería.
Fake Empire es, sin ninguna duda, una de las mejores canciones de The National, y, junto a Guest Room, una de las dos mejores de Boxer. Sin embargo, Mistaken for Strangers y Apartment Story son los singles; quizá sean las dos canciones más potentes. De hecho, Mistaken for Strangers, la segunda pista del disco, es la que más carga emocional proyecta, tanto en la música como en la letra.
En algunas canciones de Boxer colaboran algunos artistas, como Sufjan Stevens (en Racing Like a Pro y Ada) o los coros de Marla Hansen. También hay más presencia de otros instrumentos que en los anteriores discos, principalmente el violín, pero esto no cambia el hecho de que este álbum es una evolución natural en su sonido.
De esta forma, The National ha creado un disco que gustará casi seguro a los que disfrutaron Alligator, pero con más madurez y cohesión que los anteriores, lo que podría enganchar a otros oyentes.
Fake Empire / Mistaken for Strangers
Rupo

No comments yet
Feed de los comentarios de este artículo